Cuando estaba por comenzar a trabajar sobre mi tesis la música que acuchaba me hizo me erizar la piel y sentí un escalofrió que me recorría… ¿qué es lo que pasa?.... Me hizo pensar en lo poderosa que es la música… Ya que mientras, en mi consiente solo pensaba en el actuar de la circulación vehicular en un caso urbano, dentro de mi la música me calaba y me movía hasta que esta se hizo presente de tal manera que no pude ignorarla más… que extraordinario. Qué maravilla que algo pueda infligirte tal sensación. Esto ocupo mi mente esa tarde.
Lo que más me tomo por asalto fue
la inmediatez con la que la música trasmite emociones. Me requisó la pregunta de cómo es que una nota, así como una pincelada en un lienzo, la palabra justa en un poema o el golpe del cincel en la fría piedra… al ser ejecutada se transforman en una expresión, en un sentimiento en una frase, en un color, en un matiz, que impacta nuestros sentidos sedientos de ese placer estético que solo el arte puede darnos. ¿Pero qué es lo que hace al arte, arte? La Real Academia de Lengua Española lo define como: la virtud, disposición y habilidad para hacer algo. ¿Pero en verdad será eso? La verdad es que es una pregunta que muchos han querido contestar, con mayor o menor éxito, y que yo nunca pretendería siquiera sugerir una posible respuesta.
Pero que más aun que disertar sobre lo que es o no arte, me intriga saber de dónde viene, qué hace al ser humano generarlo… ¿qué es lo que llamamos inspiración? Para mi es una palabra que busca explicar un serie de fenómenos que tiene su origen el
proceso infinito de la creatividad de la mente humana, que se nutre de las experiencias y emociones, y que solo unos pocos logran rendir y unos menos logran responder. El artista al verse atormentados por el uso de su razón al tratar de comprenderla, entonces se ven en la necesidad de dejarla salir de sus adentros para sosegar su espíritu y materializar lo que sienten.

Nicola de Maria
Maschera dell’amore, 1980
Que proceso tan maravilloso de origen sentimental y sensual mueve al hombre, pero más aún lo es lo que lo nutre, todo ese cumulo de sensaciones y percepciones, experiencias y sentimientos que resultan tan fuertes que buscan ser perenes. Y que puede ser más inspirador que el amor ese
compartir alegrías y tristezas, del que nos habla Spinosa. Ningún otro sentimiento a inspirado a mas artistas que este… ese eterno perseguir la felicidad entregando te para hacer feliz a otra persona, en un acto de
renunciación, confianza y profunda esperanza… que mueve al mundo.