Un callejón desde la ventana, eso es todo lo que se vislumbra. Un golpe en la puerta y una carta debajo de ella, de remitente bien sabido. Arrepentimiento con hedor a amor perdido. Escrito en palabras vanas de un sentimentalismo vacio. Cobardía encubierta de amistad y egoísmo disfrazado de tristeza. Nada se aprendió en el camino. El amor ciega pero la soledad carcome...

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